Después de una tormenta siempre llega la calma.

sábado, 15 de octubre de 2011

Que te jodan.

¿Sabes? Un día me juré a mi misma no derramar jamás una lágrima por un hombre. Pero perdona, al ver tu cara de payaso no pude resistirme y de la risa cayeron lágrimas por mis mejillas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario