Después de una tormenta siempre llega la calma.

domingo, 30 de octubre de 2011

No vale la pena estar mal.

Puede que no sea la más indicada para decir esto pero,solo te voy a dar un consejo, tan solo uno;aprovéchalo bien. Sonríe, sonríe siempre, me da igual que llueva, granice o haga sol, que sea invierno, verano o primavera. No me importa si estás feliz o estás triste, o si solo quieres llorar. Tú sonríe, porque no hay nada mejor que una sonrisa. Y si quieres llorar, hazlo,pero después sonríe, verás que te sentirás mejor. ¿Y sabes qué? A partir de ahora seguiré yo también este consejo, que nadie me quitará jamás la sonrisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario