Después de una tormenta siempre llega la calma.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Vale,si,soy imbécil.

Miento,cada vez que me prometo a mi misma que no volveré a enamorarme aunque alfinal siempre caigo.No me gusta  prometer lo que no puedo cumplir,pero enamorarme no me hace bien,dicen que el amor es cosa de dos,pero en mi caso la que siempre pierde soy yo,Yo tambien necesito sentirme querida,sentir que tengo a alguien para todo sentir que alguien necesita verme cada vez que se levanta y ser la ultima imagen con la que se acuesta y que cada vez que me roze se le erize la piel,hasta el punto que llegara a pinchar el vacio.Alguien que pudiera ver en mi su reflejo.Volvi a jurar que no me enamoraria.Que imbecil soy el negarme algo que es vital,algo que cada vez que me llega, enloquece mis cinco sentidos,desde el primero hasta el ultimo

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